martes, 15 de diciembre de 2009

15.12.09

Fuente: La Opinión de Zamora.
«Haidar hace visible el conflicto del Sáhara»

La senadora Ana Sánchez admira la fortaleza de la activista pero defiende la gestión del Gobierno

JOSÉ MARÍA SADIA «Acoger a un niño saharaui ha sido la experiencia más bonita de mi vida, porque te enseña a ver el problema del Sáhara a través de sus ojos». En el año 2005, justo cuando Ana Sánchez recibía en su casa al pequeño Lebey, Aminatu Haidar era encarcelada junto a otros cuatro activistas tras pedir en la calle la independencia de su pueblo. Desde aquel momento, la senadora socialista ha seguido de cerca la reivindicación de la saharaui, que comparte. Incluso desde los campamentos de Tinduff, mientras la activista del Frente Polisario luchaba contra los elementos en la ocupada El Aaiun, capital del Sáhara Occidental.
Por entonces, Haidar recibió una brutal paliza y la imagen de su torturado rostro recorrió todo el planeta. «En aquel momento, Lebey venía a Zamora, a mi casa, y yo intenté por todos los medios que no viera aquella foto, pero en cuanto regresó vio su cara a través de la televisión saharaui», recuerda Sánchez. A aquello le sucedió un largo periodo, de unos cuatro años, en que la activista estuvo encarcelada y desaparecida. Entre otros actos reivindicativos, protagonizó una huelga de hambre de 56 días. Ayer, en el aeropuerto de Lanzarote, Haidar cumplía su trigésima jornada sin ingerir alimentos y se dejaba ver por los pasillos del aeródromo conejero para acudir a pesarse a la báscula de una farmacia.
«Desde el punto de vista afectivo, tanto yo como muchos españoles que formamos parte de asociaciones de apoyo al pueblo saharaui estamos comprometidos con la autodeterminación del Sáhara», reconoce la senadora socialista. Y es Haidar la que ha hecho visible este problema a ojos del mundo.

Entretanto, el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero sigue buscando una solución para desbloquear el problema. ¿Está haciendo lo suficiente? «Nada más llegar Zapatero al Gobierno, duplicó la ayuda humanitaria a los campamentos de Tinduff, por lo tanto no se puede decir que sea insensible a este problema», defiende.

En cuanto a la situación en sí del Sáhara Occidental, la senadora zamorana alude al «acuerdo con Marruecos tutelado por Naciones Unidas, siempre dentro de la legalidad en el marco internacional». Sobre la situación de la saharaui en España -aspecto que provocó las críticas de algunos sectores políticos que acusaban al Gobierno de dejarla acceder al territorio nacional- la socialista asevera que «tenía tarjeta de residencia en vigor y por lo tanto no se podía impedir su acceso».

Sin embargo, los saharauis asistentes a la concentración en apoyo a la integrante del Frente Polisario el pasado sábado en la Plaza Mayor de la capital sí hicieron responsable al presidente del Gobierno. Con la presencia de la alcaldesa, Rosa Valdeón, entre las personas que se solidarizaron con la causa, volvieron a gritar aquello de «¡Marruecos culpable, España responsable!». En lo primero la socialista está de acuerdo. «Marruecos es la única responsable de este problema», asume. En lo segundo, Sánchez entiende que «esa reivindicación se refiere al origen de la situación, hace 34 años, cuando las cosas se hicieron muy mal y no al Gobierno actual», añade.

Mientras, una ex compañera de partido, Rosa Díez -ahora en las filas de UPyD- fue expulsada este fin de semana de El Aaiun, cuando intentaba entregar una carta a los hijos de Haidar. El hecho de que Díez haya asumido la bandera de este asunto es para la senadora socialista «un acto de demagogia y de oportunismo».

Lo dice una de las muchas zamoranas que cada verano acoge en su casa niños procedentes de los campamentos de refugiados en Argelia. El domingo por la noche pudo hablar con el joven Lebey, que ya tiene 12 años. «¿Has visto a Aminatu?, fue lo primero que me dijo. Ellos tienen una conciencia política ejemplar», reconoce Ana Sánchez quien añade que, cuando vienen, «son embajadores de su país y, aún siendo niños, puedes hablar con ellos de cualquier situación como si fueran adultos».

Tras pasar cinco veranos en Zamora, ya no tiene opción a volver en ese periodo. Sin embargo, Sánchez le espera para abril, cuando podrá regresar como estudiante dentro del programa «Madrasa». «Ya es parte de la familia», reconoce la senadora, quien también sabe que la propia Aminatu es parte de la familia del joven Lebey.