domingo, 5 de julio de 2009

04.06.09

JUVENTUDES SOCIALISTAS APOYA LA REMODELACIÓN EN EL PARTIDO SOCIALISTA POR FORZOSA E INELUDIBLE

La necesaria renovación de las filas socialistas comienza con la salida de García Guerra

La Agrupación Municipal de Juventudes Socialistas considera acertada e ineludible la expulsión de Manuel García Guerra del Partido Socialista de Benavente por el escándalo de las dietas cobradas en el Parque Logístico, entendido por su gerente y consejeros como una máquina de hacer dinero. Hace apenas una semana exigíamos a sus miembros que asumieran todas las responsabilidades y devolvieran al pueblo de Benavente el importe de las dietas. Aunque seguimos esperando el perdón público de todos los consejeros por su ineficaz labor al frente de la sociedad, consideramos que la expulsión era obligada.

Juventudes Socialistas cree que el propio García Guerra debería haber dimitido hace mucho tiempo tras conocerse las vergonzosas formas de las que disponían los consejeros para sacar tajada. Su tardía salida, sin embargo, no merma nuestra indignación ante un concejal que se convirtió en alcalde tras ganar las elecciones pero que precipitó la caída del PSOE en cuatro exiguos años. Nuestra agrupación, adscrita al Partido Socialista e independiente en formas y discurso, apoya la remodelación como paso imprescindible para su necesaria renovación. Ni Manuel García Guerra ni Inmaculada García han ejercido una labor de oposición destacable en dos años. Un concejal que ignora la mayoría de los desmanes provocados por el equipo de gobierno de Saturnino Mañanes, no hace su trabajo y, tal y como hemos conocido, cobra por firmar papeles o hacer ruedas de prensa no merece representar al pueblo de Benavente en nombre del socialismo.

Juventudes Socialistas está comprometida a cambiar las reglas del juego que imperan desde siempre en la política zamorana y, en consecuencia, apoyará la salida de todo aquel que no cumpla con su deber de transparencia hacia la ciudadanía. Guardaremos una vigilancia absoluta para que ni el PP ni el PSOE cometan los errores del pasado a costa del bolsillo de Benavente. Manuel García Guerra lideró importantes y valientes reformas en el Ayuntamiento cuando era su cabeza visible pero no ha sabido ocupar su lugar en la oposición ni ejercer control alguno al nuevo equipo tras perder el Consistorio. El escándalo de las dietas es, entendemos, la gota que colma el vaso.