Para colmo, el PP trata ahora de vender como suya una reivindicación que ya prometió y nunca llevó a cabo durante su periodo en el gobierno y tiene el cinismo de recordar continuamente cuando y como se cerró en un periodo anterior.
Sin embargo, los Populares no solo no abrieron al boca cuando Aznar gobernaba de espaladas a la provincia. También callaron los varones del PP zamorano cuando Zapatero ofreció públicamente un pacto a Juan Vicente Herrera para conseguir juntos la reapertura de la línea de la Plata. ¿Por qué no aprovechó la Diputación y la Junta esa gran oportunidad para luchar de forma efectiva en favor de la reapertura? Muy sencillo: la reapertura de la línea no le importa en absoluto al PP, del mismo modo que no quiere un nuevo hospital en Benavente, ni le importan las ruinosas carreteras provinciales de Zamora, ni otros tantos problemas de los castellanoleoneses.
Es lamentable que las ilusiones y deseos de progreso de los benaventanos y el resto de los zamoranos sirvan al PP para mercadear y garantizar sus puestos.