jueves, 24 de septiembre de 2009

25.09.09

A la atención de Bárbara Palmero, concejala de Promoción Humana y Colectivos.

Le remitimos el presente escrito para expresarle de forma personal nuestro más absoluto rechazo a las últimas decisiones tomadas por su persona en relación a la Asociación de Vecinos Maragatos-Malvinas en un claro ejercicio de intrusismo decimonónico que los vecinos de esta ciudad no están dispuestos a tolerar y que, afortunadamente, son más propios de épocas pasadas que de la actual.

La actitud demostrada por su persona con la citada Asociación de Vecinos y el devenir de los acontecimientos que, como ya habrá comprobado, ha provocado el unánime rechazo vecinal en la zona, constituye el mejor ejemplo de lo contrario a lo que usted misma señalaba en la nota de prensa enviada a los medios, en la que anunciaba la decisión de entregar las llaves del local en las dependencias de la Policía con un talante abierto al diálogo y la transparencia. Por supuesto, es mentira.

No entendemos exactamente cuáles son las atribuciones que cree ostentar en su cargo de concejala, pero una de ellas, sin duda, no es la de inmiscuirse en la actividad de una asociación independiente que no tiene por qué ceder a sus presiones cuando descuelga el teléfono. El hecho de que la titularidad del local cedido a dicha Asociación sea municipal no la obliga a sus integrantes a servir a los intereses de su partido político, y eso debería saberlo a pesar de su corta experiencia en el Ayuntamiento; si su relación personal con la dirección de la Asociación de Vecinos no es positiva o claramente insuficiente, reconozca su error, pero no intente imponer su doctrina con ayuda de las Fuerzas de Seguridad porque, y todo el mundo lo sabe, su ineficaz gestión al frente del área que dirige no se soluciona a base de Policía.

La respuesta vecinal es unánime: el presidente de la Asociación ha actuado de forma intachable. ¿Cuál es el problema, entonces? ¿Acaso cualquiera que quiera contar con el favor municipal tiene que darles la razón, sí o sí, pase lo que pase, independientemente de que su juicio sea erróneo? Ya actuó de forma similar cuando removió cielo y tierra para retirar una subvención a la asociación “Solidaridad Internacional” ¿Lo recuerda?

Pide respeto hacia su concejalía, algo en lo que estamos de acuerdo porque, ante todo, usted ostenta un cargo público, y ello implica la misma consideración que merecería cualquier otro en su puesto. De este modo, ¿a qué respeto se refiere? ¿O es necesario dispensarles un trato especial por las siglas políticas bajo las que se presentaron a las elecciones? Imaginamos, además, que no se referirá al mismo respeto que mostraron su persona y la concejala de Urbanismo cuando la Asociación vecinal denunció una irregularidad en unas aceras que se estaban construyendo en el barrio de Las Malvinas. Un asunto que olvidaron de forma descarada porque prefirieron vapulear verbalmente al presidente de la Asociación a resolver con celeridad el problema denunciado por los vecinos. Y para colmo, recuerde, la Asociación Vecinal demostró estar en lo cierto, y no recibieron una disculpa por su persona.

Existe una evidente mayoría de políticos en su partido que primero disparan y luego preguntan. Del mismo modo, usted prefiere enviar a una Asociación de Vecinos a la Policía antes que llamar por teléfono y solicitar los favores que necesita, tal y como hace cualquier hijo de vecino.

¿Y cómo se explica que Bárbara Palmero “inste” a una asociación independiente a actuar orgánicamente de una forma concreta? Si es concejala, que ya sabemos que lo es, nosotros también le “instamos” a que asuma sus responsabilidades, dispense un trato igualitario a todos los vecinos y no resuelva sus problemas personales con ayuda de las Fuerzas de Seguridad, que bastante tienen con solucionar sus asuntos en Benavente. En cualquier caso, su decisión y su actitud han quedado claramente en entredicho y desmentidas con rotundidad por obra y gracia del alcalde, Saturnino Mañanes, que ha intentado solucionar lo más rápidamente posible el problema vecinal generado por su persona en apenas veinticuatro horas.


Hoy, por tanto, es Saturnino Mañanes quien se ha encargado de apartarle a un lado para solucionarle la papeleta, y los vecinos de Maragatos-Malvinas lo saben, pero estamos en la obligación de advertirle que este tipo de resbalones en un equipo de gobierno acostumbran a pagarse con el puesto, y no con una nota de prensa.