Colectivos sociales se muestran a favor de la asignatura de Educación para la Ciudadanía

JJ SS organiza un debate público en la Casa de Cultura "La Encomienda"
La polémica asignatura Educación para la Ciudadanía, recientemente aprobada por el Gobierno central, y que el curso 2008-2009 se impartirá en todos los centros educativos de Castilla y León, fue debatida en la tarde de ayer por distintos profesionales cercanos al mundo educativo. La charla-debate fue organizada por Juventudes Socialistas de Benavente y se llevó a cabo a las seis de la tarde en el salón de actos de la casa de cultura "La Encomienda".
Al acto acudieron Jesús Murias Granell (presidente de la Confederación de Asociaciones de Padres de Centros Públicos de enseñanza de Castilla y León), Basilio Alvarez Llana (secretario Regional de la Federación de Centros Católicos Concertados de Castilla y León), Joaquín Posado Valdueza (profesor del Instituto benaventano Los Sauces) y Santiago Fernández Vecilla (psicopedagogo).
La moderadora preguntó si la asignatura suponía educación o adoctrinamiento, trasladando la polémica que durante este tiempo ha existido en la calle, al interior del debate.
Jesús Murias señaló que para él «es educación» ya que la asignatura «trata de formar personas que convivan en sociedad, trata de que la convivencia se haga en armonía. Que se acoja a todas las personas con independencia de como piensen. Y sobre todo formar ciudadanos». Por su parte, Basilio Alvarez, representante de Centros Concertados religiosos, explicó que «en principio nos hemos opuesto porque entendíamos que respecto a la educación en valores, nos convencía más el planteamiento de realizarla a través de ejes transversales», es decir a través de de las distintas materias y profesores, en relación con los objetivos curriculares de dicha materia, «que vaya tejiendose a través de todas las asignaturas, no de una sola».
Alvarez continuó diciendo que «después esta asignatura entró a formar parte del currículo. Y entonces nos preocupamos de que no fuese una asignatura que no atentase contra determinados principios que forman parte de la conciencia de nuestra gente».Joaquín Posado planteó el tema desde el punto de vista de una tercera vía, la de «aprender» en vez de educar o adoctrinar. Añadió que «no se puede enseñar ciudadanía, pero si ayudar a que niños y jóvenes sean buenos ciudadanos».Para Posado «el reto de esta disciplina es precioso. Es necesario». Además añadió que «creo en la necesidad de que se aprenda a ser buenos ciudadanos en colegios e institutos».
Santiago Fernández argumentó que «a mí me parece que esta bien planteado. Para mi la diferencia entre adoctrinamiento y educación es cuando se desarrolla la capacidad de análisis». Otro de los hechos que señaló Fernández es que «la acusación de que el gobierno socialista quiere adoctrinar a través de esta asignatura, es falso». El proceso de crear un ciudadano «solidario y participativo es largo y difícil. La familia no tiene la potestad exclusiva de educación».
Al termino del debate los asistentes tuvieron la oportunidad de aclarar las dudas que les habían surgido en el propio debate.La familia y sus derechos. Otro de los puntos que se tocaron fue el derecho de la familia a educar en valores morales. Jesús Murias aclaró que «me apena que haya familias (no pido que piensen como yo) que se declaren objetores en una materia que forma a personas, a ciudadanos. Que hace posible que esos a niños y niñas les sea más fácil comprender que hay gente distinta a ellos y que se les debe respetar». Otra de las preocupaciones de Murias es la de quien será el encargado de impartir esta asignatura, «porque de él dependerá el éxito». Murias se pregunta «¿qué tiene de peligroso o de adoctrinamiento asignaturas como igualdad entre hombres y mujeres, autonomía personal?Joaquín Posado explicó que esta asignatura «ayudará a los jóvenes a convivir con lo diferente, incluso lo diferente a su casa» Basilio planteó la pregunta de que «un texto o una hora de clase no va ha hacer mejores ciudadanos. Necesitamos la complicidad de todos». Añadió que «el objetivo de la educación supera el ámbito curricular y escolar»