Juventudes Socialistas no entiende la postura en la que se ha instalado el concejal de Fiestas, Domingo Corral, a partir de la presentación del programa del Toro Enmaromado 2008. El edil ha despreciado las mil doscientas firmas presentadas para rechazar el unilateral cambio de fechas, afirma falsamente que desconocía la existencia del Consejo sectorial de Fiestas y no ha aportado información sobre la elaboración del programa de la Semana Grande. Así, ante la falta de datos sobre la organización de las fiestas y los manifiestos conflictos de intereses existentes en el seno de una Comisión elegida a dedo, Juventudes Socialistas exige la inmediata disolución de la Comisión de Fiestas de Corral.
Domingo Corral ha reconocido que esta Comisión está integrada por amigos y conocidos. Además, lejos de ofrecer una explicación razonable, este concejal pide a los medios que no divulguen quiénes son sus integrantes. ¿Por qué? Una de las razones que barajamos es sencilla: uno de los miembros de la actual Comisión de Fiestas es propietario del campo de tiro “El Jaral”, lugar en el que los próximos días 17 y 18 de mayo (dentro de la programación oficial de las fiestas) se celebrará un evento de tiro al plato. De nuevo obteniendo beneficio del programa festivo, muy cómodamente desde la comisión de fiestas.
Es evidente la existencia de un inaceptable conflicto de intereses. Y aunque son muchas las razones para disolver esta Comisión de amigos, el dilema ético y moral que en este caso se plantea debería ser suficiente. ¿Quién asegura a los benaventanos que el trabajo de esta persona dentro de la Comisión es honrado y desinteresado? ¿Por qué el concejal no quiere revelar la identidad de aquellos que están administrando el dinero de todos los ciudadanos?
Por ello, para evitar el desgaste y la pérdida de confianza en las instituciones públicas, Juventudes Socialistas solicita la disolución de esta Comisión de amigos y la vuelta al Consejo sectorial de Fiestas, órgano creado con los votos del grupo popular y legítimo para organizar las fiestas.
Domingo Corral, que hace y deshace sin ningún límite, ha hecho de su gestión una apuesta por rescatar prácticas antiguas y ya olvidadas: su Comisión es la tradicional Comisión de Fiestas de amigos políticos que controlan todos los detalles del programa de las fiestas. Pero estas prácticas caciquiles dejaron de ser habituales hace tiempo; retomarlas ahora supone un intolerable retroceso que esta ciudad, sin duda, no se merece.

“Trofeos de plata y regalos de oro”. Pagados por todos los Benaventanos.