
Cerca de 200 ciudadanos se concentran en apoyo a Garzón
Zamoranos rechazan la imputación del juez «defensor de derechos humanos»
S. ARIZAGA Entorno a 200 zamoranos se concentraron ayer en la plaza de la Constitución para respaldar a Baltasar Garzón por su defensa de los derechos de las asociaciones de víctimas de la dictadura de Franco, al tiempo que manifestaban su absoluto rechazo a que sea sentado en el banquillo «un jue
Los convocantes de la concentración declararon su «temor a que todo esto sea la estrategia para paralizar los procesos de reparación» de esas víctimas y «pasar factura, como vendetta personal, a Baltasar Garzón», en clara referencia al enfrentamiento con él de algunos magistrados del Tribunal Supremo que tramita la querella contra el juez por prevaricación interpuesta por Falange Española (recién apartada de la causa), el sindicato Manos Limpias y la Asociación Libertad e Identidad. Apuntaron no comprender cómo se considera que puede haber tal delito «en una actuación judicial amparada por idénticos principios y criterios que aquellos que se tuvieron en cuenta cuando se investigaban crímenes cometidos en otros países».
Al tiempo, puntualizaron que se cuestionó la Ley de Amnistía dictada en la transición «con base al derecho internacional, que niega la validez de las normas de impunidad de los crímenes internacionales». Por todo ello, la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, la Coag, el Foro Ciudadano de Zamora, IU, Juventudes Socialistas, La Liga Zamorana de la Educación, el PSOE y UGT, «ejerciendo nuestro derecho a manifestarnos y expresar la libertad de pensamiento», dejaron constancia de su «rotunda repulsa a la situación creada» por el Supremo.
Tras dejar sentado que el magistrado de la Audiencia Nacional abrió una investigación promovida por las víctimas sobre «la base del derecho internacional», las organizaciones que firmaron un manifiesto, leído por una ciudadana, mostraron su «repulsa» a la imputación Garzón. Sostuvieron que el juez ha actuado «a favor de la lucha contra la impunidad de los más graves crímenes contra la comunidad internacional, en la promoción y defensa de los derechos humanos o en la inaplicabilidad de las leyes de punto final».

El hecho de que Baltasar Garzón sea «un personaje poliédrico no nos impide destacar», apostillaron, «que tanto personalmente, como a lo largo de su dilatada carrera profesional, ha prestado inestimables servicios a nuestra sociedad».
Entre ellos resaltaron «su actitud personal contra la salvaje intervención en Irak, su lucha contra el narcotráfico en Galicia, el terrorismo de Estado de los GAL, el terrorismo etarra y su entorno violento; contra la impunidad del dictador Pinochet y los genocidas argentinos, las tramas de corrupción en las administraciones públicas y en la financiación de los partidos políticos o, finalmente, su empeño en acoger las justas demandas de reparación de las víctimas del franquismo».